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CARDO MARIANO
Silybum marianum / Carduus marianus

Indicaciones

Deficiencia de la vesícula biliar y del hígado, hepatitis, hígado adiposo, punzadas en el costado, dolores de bazo, estancamiento en la vesícula biliar, colecisitis, cólicos hepáticos, sistema de la vena porta, cirrosis hepática...

Descripción

Composición :
Cápsula 100% Silibum marianum fructus

Parte utilizada :
Frutos (semillas)

El cardo mariano (Silybum marianum) pertenece a la subfamilia de las Carduoideae. La planta herbácea de 150 centímetros de altura es originaria de Europa del Sur, Sur de Rusia, Asia Menor y África del Norte. Es reconocible por su hojas grandes, veteadas en verde y blanco. Las flores son de color púrpura y redondas. En las inflorescencias desarrollan los frutos parecidos a semillas, que pueden ser usados para la curación. Se cultiva desde la Edad Media para la curación, siempre se ve en los járdines de los campesinos y Paracelso escribió en su libro, que la planta se usa "contra punzados de dentro". El médico Rademacher investigó la planta minuciosamente en el siglo 17 y la recomendó como remedio protector del hígado. Es una de las plantas que mejor protegen al hígado que alivia todas las debilidades del hígado y las alteraciones inluso las elemina. El tratamiento fue también exitoso en cirrosis hepática, hepatitis (también crónica), valores elevados de bilirrubina en el suero, falta de apetito y retenciones en el tratamiento de varices y hemorroides. El complejo de las sustancias activas con silimarina fomenta el hígado, lo purifica, y además protege y aumenta el flujo biliar. Bloquea la recepción y la ligación de sustancias tóxicas en las celulas del hígado. A la vez puede crear nuevas células lo que consiguen solo pocas plantas medicinales (entre otros el desmodium). Por esto puede ser bueno para afecciones del hígado causados por el alcohol o por disolventes. Se recomienda hacer una cura de protección del hígado 2 a 3 veces al año, simplemente de forma preventiva y para eleminar las sustancias contaminantes que ingerimos con la alimentación y el aire. La silimarina protege la membrana celular del hígado de una destrucción demasiado rápida y fomenta el proceso de desintoxicación. Puede tomar las semillas del cardo mariano durante un tiempo largo sin irritar el hígado. El uso de la cápsula es mejor porque la silimarina es dificilmente soluble. La cápsula contiene todas las sustancias activas de las semillas del cardo mariano.

Una película sobre el cardo mariano (puede saltar la pubilicidad):

Dosis

3 x 2 cápsulas al día sobre todo antes de acostarse
500 mg/cápsula

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