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OPC – Proantocianidinas Oligoméricas
Oligomere Proanthocyanidine

Indicaciones

Cáncer intestinal, enfermedad de Alzheimer, falta de memoria, insuficiencia cardíaca, ataque de apoplejía, enfermedades cardiovasculares, varices y otras enfermedades vasculares, radicales libres, estrés, enfermedades oculares, SPM...

Descripción

Composición :
50 mg OPC, 50 mg vitamina C, 200 mg bagazo de uva

Parte utilizada :
Extracto de las semillas de uvas

Los OPCs o proantocianidinas oligoméricas son substancias activas que existen de forma natural en las plantas y forman parte del grupo de los Polifenoles (subgrupo Flavanoles). OPC existe en muchas otras plantas, siempre formaba parte en la alimentación del ser humano y fue encontrado por Jack Masquelier en el año 1948 durante un estudio de pieles del cacahuete. En experimentos con animales averiguó que en estas pieles existen sustancias que son aptos para el tratamiento de enfermedades de las venas. Durante la identificación encontró los compuestos y los llamó OPC (antiguamente también llamado vitamina P).

Después encontraron esta sustancia activa también en muchas otras plantas, sobre todo en semillas, por ejemplo en semillas de uvas, piñones, pomos de aronia, en hojas de vino rojo, de ginkgo biloba, en cocos, en la corteza de alerces y pinos marítimos (Pinus maritima) que crecen en el sur de Francia, sobre todo en las pieles exteriores de las pipas y semillas (cacahuetes). Por eso, siempre coma la piel rojiza de los cacahuetes junto con el fruto. Muchas sustancias secundarias de las plantas, entre otros el OPC, sirven a las plantas en condiciones climáticas especiales sobre todo para protegerse de la radiación ultravioleta y de parásitos. Por ejemplo: Muchas veces las uvas son víctimas de putrefacción. Por eso la vid tiene que proteger bien a sus frutos de los intrusos y a la vez optimar el transporte de las sustancias nutritivas. Para eso la planta necesita el OPC.

El OPC, que se gana del extracto de las semillas de las uvas, es uno de los antioxidantes más fuertes. El ejemplo del modo de vivir de las personas que viven en Francia del sur e Italia demuestra: ¡Comen muchas frutas y verduras y nunca les falta la copa de vino! Un consumo moderado de vino es sano para el corazón, gracias al OPC.

OPC actúa ampliamente eficaz en el organismo humano. Para poner algunos ejemplos: los efectos positivos en las enfermedades cardiovasculares (vasodilatador y estabiliza los vasos, hipotensor), la capacidad de ligar oxígeno reactivo, sus características antioxidantes y anticancerígenas. Disminuye los daños de los tejidos, fortalece los vasos sanguíneos, mejora la circulación sanguínea, regula el nivel de colesterol, reduce inflamaciones, purifica el cuerpo, protege el cerebro y los nervios. Tiene características para proteger los vasos y por eso es importante para la prevención de todas las enfermedades que tienen que ver con eso: infarto de miocardio, ataque de apoplejía, arteriosclerosis, falta de memoria, deficiencia en la concentración; ayuda además en la regeneración de la piel y se puede usar de forma preventiva contra arrugas, se puede decir incluso que es bueno contra todas las enfermedades debidos a la edad y multiplica la eficacia de la vitamina C y otras sustancias activas. También comprobaron éxitos en enfermedades de cáncer. Esta sustancia amarga descolorida es de primera calidad para detener el envejecimiento. Las células sanas envejecen más rápido cuando están atacadas por demasiados radicales libres. Justo aquí interviene el OPC como un protector en sus células. El OPC puede neutralizar casi a todos los radicales libres siendo tanto un antioxidante soluble como soluble en grasa. Además OPC tiene un efecto entre 40 y 50 veces más fuerte que la vitamina E, es 18 veces más fuerte que la vitamina C y 10 veces más fuerte que la vitamina A. El OPC puede intensificar el efecto de otras sustancias importantes. Por ejemplo de esa manera la vitamina C se queda 10 veces más tiempo activa. Los radicales libres son sustancias bioquímicas moleculares en las células. Tienen o bien un electrón demás o les falta uno. Tratan de formar un compuesto nuevo con otros átomos y así cambian las células. Estas reacciones son buenas para el cuerpo. Pero si hay demasiados compuestos habrá procesos de oxidación que pueden atacar a las células. A través de las enzimas el cuerpo tiene a los radicales libres en jaque pero cuando existen en mayoría pierde la batalla y envejece antes de tiempo, por lo que el cuerpo necesita la ayuda de “afuera”. El OPC, las vitaminas A, C, E, selenio y otros antioxidantes pueden intervenir para corregir y equilibrar. El OPC tiene tantos efectos positivos que rebasaría aquí los límites exponiendo todas las enfermedades que hasta ahora se han podido curar con ello.

Aquí también vale: Un modo de vivir y una dieta equilibrada son lo mejor para nosotros. Pero lamentablemente el hombre “moderno” ya no vive de esta forma porque en su dieta cada vez consume más productos elaborados.

Una advertencia para usuarios de SMM: No tomar OPC y SMM al mismo día. OPC es un antioxidante fuerte; SMM (dióxido de cloro) en cambio es un oxidante fuerte, que puede liberar el cuerpo de los agentes patógenos de forma muy eficaz. Estas dos sustancias podrían neutralizar sus efectos recíprocos.

Dosis

2 x 1-2 cápsulas al día con agua, 15 minutos antes de comer

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