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Eufrasia
Euphrasia officinalis

Indicaciones

Astenopía, conjuntivitis, sensibilidad a la luz, hemeralopía ... Secundario: fiebre del heno, gastritis, indigestión, dolores de estómago, catarro de las membranas mucosas, contispado...

Descripción

Composición :
Solo como complemento en cápsulas de complejos

Parte utilizada :
Hierbas floridas

La eufrasia es una planta de la familia de la orobanchaceae. El nombre botánico proviene de la palabra griega ευφρασία (euphrasía), que significa alegría. Sus especies son hemiparásitos que a través de su haustorio, penetrando en el tejido del anfitrión, sacan agua y sal nutritiva. En diferencia con otros hemiparásitos pueden sobrevivir sin parasitar. Crece en Europa y Asia en campos húmedos y no cultivados. Alessio Piemontese escribió en el año 1683 sobre su uso: "para una vista clara". Castor Durante escribió en el siglo 17 (quizá de forma un poco exagerada): "El uso de eufrasia mejora la vista de las personas mayores y elemina los defectos visuales. Muchos pudieron quitarse las gafas para leer aunque antes no podían leer sin ellas. Macéa su polvo en vino y tómalo durante meses". - aconsejó. Hay dos formas de uso para las enfermedades oculares: externo (en forma de bolsitas de té) e interno. Ya en el siglo 12 usaron la eufrasia contra estas enfermedades. El uso interno favorece el externo. El párroco Kneipp la apreció como remedio bíter que fomenta el estómago. Las sustanicas amargas, glucósidos como aucubina, catapol y flavonoides alivian trastornos visuales y síntomas de cansancio de los ojos y además estimulan la circulación. Se usa para tos, afonía y fiebre del heno. La ventaja: Combinándola con otras plantas que alivian problemas de ojos, aumenta su efecto con el uso de zanahoria y hojas de arándano.

Dosis

En un complejo como complemento para evitar sobredosificaciones.

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