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EL LIBRO

Prólogo

Desde hace muchos años tengo interés por la naturaleza, en particular por sus plantas. Aunque crecí en la ciudad, tuvimos detrás de casa un jardín con muchas flores y hierbas medicinales. Mi abuela utilizaba estas plantas para aliviar nuestros dolores. Recuerdo muy bien que para curar el pus debajo de las uñas hirvió un té de hojas de vinca, en el cual tuvimos que sumergir nuestros dedos. El día siguiente la infección dolorosa estuvo atenuada y pudimos seguir jugando al aire libre.

Solía recoger con mi madre y mi abuela las hierbas medicinales de la naturaleza como por ejemplo la alchemilla. Con las hojas secas de ésta mi abuela se hacía una infusión y la bebía con regularidad. O hacía un té de malva común que usó contra la tos o los resfriados ligeros. A nosotros, los niños, prefería darnos la infusión de primulas que nos protegía igual de los resfriados.

Después de de mis estudios y capacitación como cocinero conocí al médico homeopático Dr. h.c. Alfred Vogel. Le ayudé con gran entusiasmo en su jardín, por entonces ya tenía mucho interés por el cultivo biológico. Muchas conversaciones personales y un viaje juntos a Dubrovnik me fueron muy útiles y así pude conocer más a muchas plantas medicinales.
Por aquellos días, debido a mi profesión, sufría habitualmente de dolores intensos de cadera. El señor A. Vogel me recomendó una infusión de harpagófito para combatir estos dolores, pero por su sabor amargo lo deseché.

Me mudé a Wallis por lo que perdí el contacto con el Sr. A. Vogel, pero no el amor y entusiasmo por las plantas medicinales. Lamentablemente mis dolores de cadera se agravaron y ni diferentes médicos, ni terapias me pudieron ayudar. En el año 1988 un conocido me recomendó la raíz 100 % pura de la elymus repens, la cual le había curado a él. Me acordé de las palabras del señor Dr. Vogel y me enteré de que existen también pastillas del harpagófito de aquel sabor amargo. El éxito me dejó perplejo. En 6 semanas desaparecieron y no han vuelto a aparecer.

Mi interés por los comprimidos de las plantas creció cada vez más y lo comprobé con mi propio organismo. Para mi gran sorpresa noté que nuestro Creador hace crecer una hierba para cada enfermedad.
Los terapeutas y los médicos homeopáticos confirman la eficacia de muchas de estas plantas medicinales. Con todo este conocimiento decidí apuntar mis experiencias. Siendo consciente de que el mercado esta lleno de muchos libros, bastantes extensos, sobre la herbología, quise crear esta lectura, “corta y concisa” y no menos clara e informativa. Debe ser una buena obra de consulta y fácil de entender. –Pensé.

En la primera parte daré información sobre la historia de las plantas, así como sus propiedades y efectos. También explicaré la terapia con velas para nuestros oídos.

En la segunda parte detallaré los elementos minerales, oligoelementos y su efecto al equilibrio de las enzimas. Se puede perfectamente suministrar enzimas al cuerpo. Pero cuando faltan oligoelementos concretos pueden resultar ineficaces. Por otra parte cuando son demasiados pueden implicar una reacción exagerada o incluso negativa. Se explica con todo detalle cómo se deben tomar los oligoelementos. Además las describiré primero de forma breve, y después detallada y clara.

En la tercera parte encuentra listas que le ayudarán a auto realizar una fácil y personalizada tabla alimenticia, revelando la deficiencia del organismo mediante nuestro usual análisis capilar. Una lista de indicadores con información detallada le puede ayudar a averiguar qué planta se pueden usar para cada caso de enfermedad. Se menciona respectivamente a las plantas o a los oligoelementos que tuvieron éxito para las enfermedes o indicadores buscados. Aunque se indica muchas veces varias plantas, no se deben tomar todas juntas, sino combinar a 2 – 3. Es conveniente cambiar las plantas después de un mes. Se explica cuál de las plantas se debe utilizar primero. De la lista a continuación puede sacar los oligoelementos que provocan una estimulación positiva de enfermedades concretas o incluso cuáles hacen desaparecer a las mismas. Se pueden mezclar los oligoelementos sin problema. El apéndice con el registro de los nombres en alemán y latín le ayudará rápidamente en sus búsquedas.

Su farmacéutico o terapeuta le puede informar seguramente sobre todas sus eventuales dudas. También puede dirigirse al autor.

Le animo a leer e instruirse conociendo estos tratamientos terapéuticos naturales.

Walter Fürer

PRÓLOGO DE UN MÉDICO RURAL DEL EMMENTAL

¿A quién se dirige este libro?

Este libro surgió de la práctica y no quiere ser un libro de texto para la medicina naturista. Se dirige a los profanos interesados y detallistas. Enseña el remedio aplicable para los problemas que impiden un organismo saludable. También muestra la diversidad que ofrece la medicina naturista y da numerosas sugerencias como elaborar el tratamiento de forma variada y específica. Un índice detallado al final del libro facilita encontrar el remedio adecuado.

¿Cómo y para qué usar los remedios descriptos?

Nos encontramos con profundo respeto, sorprendidos frente a la herramienta que nos provee nuestro Creador para su uso durante un tiempo limitado aquí en la tierra. Durante siglos la medicina oficial ha venido adquiriendo muchísimos conocimientos sobre nuestro organismo, pero aún queda mucho por descubrir e indagar. Por lo tanto muchas veces es difícil determinar la razón de la inestabilidad de nuestra salud; y justamente esto es el requisito para un tratamiento eficaz. Muchas terapias han sido reconocidas como eficaces solo por la experiencia, sin tener claro del todo el origen de la enfermedad.

No obstante al inicio de cada molestia hay que preguntar el motivo de esta aparición. La medicina oficial puede identificar exactamente muchas enfermedades y ofrecer en parte tratamientos eficaces. Pero aún existen malestares y predisposiciones para enfermedades que la medicina oficial ni puede diagnosticar, ni mucho menos curar. Es aquí donde entra la medicina naturista con su gran tesoro lleno de experiencias y eficaces resultados. Sus remedios no tienen efectos tan veloces como la medicina oficial, sino que surten efecto suavemente, necesitando de más tiempo, no tienen graves efectos secundarios y por esto son populares.

¿Esto es todo?

En realidad cada uno debería buscar en la naturaleza su propia medicina. Lamentablemente por las circunstancias de hoy solo pocas personas pueden hacerlo. Por eso estamos agradecidos al poder comprar estos remedios ya preparados. Pero esto no nos libera de salir a la naturaleza: ella por sí misma surte efecto curativo en nosotros, debemos tomarnos el tiempo para sorprendernos de la variedad y milagros que encontraremos. Recordar también, que no solamente tenemos un cuerpo que puede estar enfermo, sino también una persona dentro de nosotros que puede sufrir y por lo tanto ser infeliz. ¿La vida no tiene sentido, no tenemos esperanza o no somos felices? Nuestro Creador ha reunido también aquí una farmacia abundante con muchos relatos, ejemplos e instrucciones, que nos indican tanto el motivo de la enfermedad como su curación. ¿El terapeuta puede ayudar también en este caso? Es aquí donde empezaremos a hablar de una medicina global.

Heini Beringer

Datos generales sobre la herbología

Durante siglos la herbología estuvo unida a la magia y la hechicería. Las hierbas medicinales trajeron consigo mucha superstición. Antes las brujas y los duendes preparaban sus antídotos de hierbas, posteriormente los monasterios cultivaron las hierbas medicinales y fue un privilegio de los curanderos recomendrar y aplicar estas plantas a las diferentes dolencias.

Durante las grandes epidemias mundiales de peste se recomendaron angélica o valeriana, lo que ayudó probablemente poco o nada. Las hierbas tuvieron gran importancia durante los actos religiosos de culto, pero su efecto real no fue interesante. Cuando alguien trajó una hierba mística y desconocida de un país lejano la vendieron a precios exorbitantes, lo que hoy en día tampoco se puede descartar. Muchas personas toman hierbas medicinales sin conocer totalmente su eficacia. Muchas veces tienen razón porque incluso los animales eligen intuitivamente las hierbas correctas. Cuando una serpiente muerde a una gamuza, ésta come euphorbia, lo que normalmente nunca hace. Consumiendo esta planta el animal se protege de un envenenamiento. Podríamos exponer mucho más ejemplos. No obstante antes de su consumo deberíamos informarnos del efecto de la planta y su eficacia ya que la herbología no es una ciencia secreta. Analizaron científicamente las hierbas y plantas medicinales y confirmaron en su mayor parte sus efectos tradicionales. Se analizan y examinan las propiedades demostrando con pruebas su efectividad. Sobre esta temática existen muchos libros y publicaciones científicas, de manera que cada profano puede estudiar la herbología. La dedicación intensa en la materia es un requisito indispensable. Su comprensión crece con cada nuevo conocimiento descubriendo que la herbología es un campo muy interesante y fascinante. Deseo que sea comprensible para todos para que cada lector pueda aplicar las hierbas medicinales en sí mismo. Que el conocimiento ayude a visualizar una enfermedad inminente mejor, fácil y con sensatez brindándonos la mayor de las ventajas: sin efectos secundarios. Como así también curar una enfermedad existente. El paciente crítico se preguntará constantemente si él mismo puede tratar una enfermedad concreta o si el consejo de un médico es imprescindible. La mayoría tiene un conocimiento elemental sobre la causa, el origen y las posibles consecuencias de una enfermedad. Un médico puede establecer casi siempre un diagnóstico exacto ya que incluso señales insignificantes de una enfermedad pueden dar indicios de una irregularidad básica grave de nuestra salud. Casi todas las personas apenas conocen la dosis y las acciones recíprocas de una planta medicinal. Algunos piensan “cuanto más mejor” lo que puede arrastar consecuencias fatales. Además hay que cambiar las plantas de vez en cuando porque no se puede descartar ni el acostumbramiento, ni el abuso.

La automedicación es casi siempre más económico en enfermedades insignificantes y crónicas, así se podría limitar los elevadísimos costes de la “sanidad”. Si una persona con dolores de estómago transitorio tomaría la hierba medicinal correcta de su botiquín, a lo mejor durarían solamente unos pocos minutos. Las personas que están abiertas al método curativo natural casi siempre son críticas e ilustradas. Conocen bien su cuerpo, sus síntomas de enfermedad y las medidas terapéuticas correspondientes. Asimismo conocen sus limitaciones y consultan a tiempo a su médico. Cuando se cambia a las plantas uno no se acostumbra a ellas y casi ninguna hierba medicinal alberga una capacidad de provocar una adicción. En muchos países se usa la automedicación mucho más que aquí, y casi nunca ocurren errores graves ya que incluso visitar regularmente al médico no evita una medicación inútil o perjudicial. ¡Hoy muchas personas son “adictas” a ciertos medicamentos para el reúma o los dolores de cabeza!

En la tierra crecen casi 60.000 plantas que de alguna forma son interesantes para la medicina. En alguna parte se mencionan a 10.000 de ellas pero “solamente” 5.000 han sido investigadas más a fondo. Trescientas de ellas están descriptas en un libro sobre plantas y un médico homeopático se arregla con unos cincuenta de ellas. También en este libro describo detalladamente a más de 160 plantas diferentes que se pueden conseguir en Europa Central. Seguramente existen otras plantas que a lo mejor ya usará pero su descripción rebasaría los límites.

La herbología se dedica científicamente a la aplicación de remedios naturales en personas enfermas y a modo preventivo. Se usan plantas frescas, secas o esencias. La fitoterapia es una parte importante de la herbología moderna cobrando gran relevancia para la salud ante la gran contaminación medioambiental. Paralelamente a la terapia con plantas no debemos olvidar los logros de la medicina técnica moderna y de farmacología. Ante una emergencia, puntualmente en casos graves, son necesarios medicamentos que actúen con rapidez, consultando la medicina convencional. Las plantas nos ayudan a prevenir y curar enfermedades crónicas movilizando nuestras propias defensas con sus sustancias y propiedades activas naturales. La terapia naturista corta desde la raíz los problemas de salud, mientras que la medicina convencional u oficial lucha solamente contra los síntomas. Una manera clara de visualizarlo sería: La fitoterapia extingue un incendio mientras la medicina oficial solamente lo detiene o cubre. Especialmente en enfermedades crónicas el espectro general de los contenidos de una planta tiene ventajas.

En la herbología no hay una relación exacta de la dosis-efecto, lo que significa que una cantidad especial puede tener efectos más o menos fuertes en un organismo. No solo depende de cada organismo sino también en gran parte del origen de la planta, la recolección, ubicación, cultivo, incluso su “cosecha” y radiación solar que recibe. El tratamiento con una determinada planta e igual dosificación no siempre obtendrá las mismas reacciones en un organismo. Hierbas medicinales ofrecen la ventaja, usándolas correctamente, de no tener efectos secundarios. El uso correcto significa por esto una dosificación correcta y exacta en forma de aplicación adecuada. Esto significa hacer una selección profesional de plantas de alta calidad. En este sentido le indicamos una acertada dosificación.

¿Se preguntará cuál es la dosificación óptima para niños?

Todos los padres desean lo mejor para su hijos. En este sentido la herbología ofrece una asertiva elección para el organismo de los niños, mostrándose agradecidos a los pequeños estímulos del reino vegetal, incluso más que el cuerpo de un adulto. Si bien hay diversas y opuestas opiniones, sin duda convendrían ser más frecuentes las hierbas medicinales en la pediatría, de este modo no se intoxicaría el organismo joven o en su estado puro con fuertes alternativas químicas. Siendo que todavía no está formado en su totalidad el sistema de desintoxicación de los niños y estos medicamentos destruyen u oprimen la defensa propia del organismo. Por ejemplo: los antibióticos destruyen las cepas bacterianas útiles en el cuerpo y por su uso descontrolado, se debilita la defensa propia del organismo. Cuando este mismo episodio se repite frente a las mismas bacterias, éste no puede evitar la infección sin repetir antibióticos, incluso más fuertes o invasivos. Utilizando plantas no existe tal peligro porque fortalezen la defensa natural del cuerpo para que el organismo del niño pueda enfrentar y superar satisfactoriamente las enfermedades. Normalmente se reduce la dosificación indicada en los niños. La herbología se encuentra hoy en un punto cruzial. O bien logra el éxito o va a ser apartada a la insignificancia. Repetidas veces da la impresión que las grandes empresas farmaceúticas quieren apartar la herbología del mercado por todos los medios desacreditando sus efectos, diciendo que es ineficaz o super peligrosa. Los supuestos médicos homeopáticos poco cabales ayudan a esto cuando dan uso a ciertas plantas inadecuadamente para ganar dinero rápido, de esta manera aparecen en los titulares y desacreditan a la herbología. La fitofarmacología hace progresos importantes indiscutiblemente y la medicina oficial los acepta parcialmente. Por lo que uno se tiene que actualizar constantemente en este ramo. Cada vez más médicos aconsejan buscar en la herbología una hierba para obtener alivio ante las enfermedades.

Fitoterapia es una “medicina suave”, lo que significa que su eficacia tiene un efecto lento sin efectos secundarios negativos. Se puede aliviar gases con hinojo o comino. La fitoterapia trata la causa de la enfermedad y no solo sus síntomas. Fortalece las defensas del organismo y es un tratamiento profundo y preventivo. La historia de la herbología seguramente es casi tan antigua como la humanidad. Desde tiempos inmemoriales todas las culturas del planeta buscaron poderes curativos en la naturaleza empleándolas exitosamente contra las enfermedades. Mucho se transmitió de generación en generación en las familias como también encontramos testimonios escritos. Los científicos modernos rechazarán muchos métodos transmitidos generacionalmente como “superstición”, pero los pueblos primitivos consiguieron resultados excelentes con la ayuda de ésta, de los que uno solo puede soñar. Hoy en día nos benificiamos ampliamente de los conocimientos de estos pueblos antiguos. La ciencia analizó las sustancias activas de las plantas y confirmó en su mayor parte los éxitos. En nuestra época la herbología ya no tiene un fondo místico.

El invento del microscopio y el descubrimiento de la circulación sanguínea fueron un momento crucial en la historia de la medicina. Analizaron las sustancias activas de las plantas, las aislaron y las usaron por separado contra las dolencias. No se pudo frenar el avance de la química y muchas de las plantas medicinales demostradas positivamente cayeron en el olvido. Por otro lado fue una ventaja para la herbología porque a través de estos análisis químicos encontraron contenidos quitándoles la mística a las plantas. Desarrollaron y probaron nuevos métodos en la herbología. El polvo de las plantas en forma de cápsulas es una manera eficiente para la fitoterapia.

Algunas personas se mostraron bastantes escépticas por el escándalo del síndrome de las vacas locas en los años 90. ¿Por qué se transmitió este síndrome de las vacas locas a los bóvidos?

1. No se debería dar de comer despojo a un vegetariano.
2. A los despojos no lo calentaron lo suficiente, porque cuanto más los calentaron tanto más subió el precio del “forraje”.
Se produce y limpia la gelatina comestible a casi 700 grados centígrados. Pruebas recientes mostraron que la gelatina comestible no lleva riesgo de infección del síndrome de las vacas locas. Sin embargo los productores buscan cada vez más una sustitución de gelatina. Pero hasta hoy las pruebas para una producción en cápsulas han sido poco satisfactorias.

¿Por qué las plantas en cápsulas son ideales?

El polvo de las cápsulas contiene las partes eficaces de las plantas, siendo secadas cuidadosamente al aire libre posteriormente a su cosecha. Con un molino de piedra las rallan en frío y con cuidado. Así se mantiene la totalidad de las sustancias activas, el totum de la planta, e incluso se aumenta su efecto por la finura del polvo. El cuerpo asimila fácil y rápidamente las sustancias del polvo de las plantas lo que significa un tratamiento preciso e intenso comparándolo con el té que solo contiene un extracto de las sustancias activas. Quedando protegidos dentro de la cápsula y dosificadas al miligramo, por lo tanto se evita los errores. Así obtenemos rápidamente las propiedades de las plantas. Se toma 1 - 2 cápsulas de plantas con un vaso de agua, evitando sabores desagradables. El agua actúa como motor impulsor de todas las sustancias activas por lo que se corta el mal de raíz. Las cápsulas son neutrales y nos preservan de la influencia medio ambiental. Todas las plantas deberían provenir de una zona de cultivo donde se trabaja biológicamente bajo normas de calidad muy estrictas. Sin ser radiadas, como así también exentas de estímulos bacteriológicos y/o bactericidas.

¿Cuándo se empieza a notar la reacción de la fitoterapia?

Todas las enfermedades transcurren diferentes y son más o menos pertinaces. Y cada ser humano reacciona puntualmente a las sustancias activas. Es más fácil tratar gases o estreñimiento que otras enfermedades crónicas. Gracias a la lista de los indicadores mencionada en la tercera parte del libro, siendo ésta entretenida y dinámica, fácilmente encontrará el tipo de planta que necesita para diferentes enfermedades. En otros libros puede ahondar más. La dosificación por término medio de las cápsulas de plantas: 1 - 2 cápsulas 3 veces al día con agua fresca. Puede combinar hasta tres diferentes plantas pero cuando sufre de varias enfermededades tiene que establecer prioridades. En la lista de indicadores hay en parte varias plantas pudiéndolas cambiar después de más o menos un mes.
Para poder hacer un tratamiento exitoso la lata debería tener 200 cápsulas con una dosificación en miligramos puntual.

En las siguientes descripciones de las plantas se especifican los indicadores tradicionales, los productos recojidos, su combinación ideal y la dosificación óptima.